Curiosidades

EQUS NOSTRUM

 

#ILOVETORDOS

 

La capa característica de los caballos españoles durante siglos ha sido, y es todavía, la torda. En los países donde hace más frío las razas autóctonas toman otros tonos más oscuros pero las interminables horas de sol de España influenciaron la característica capa torda del caballo español. Y es que, como todos sabemos porque cuando llega el verano intentamos evitarlo, el negro atrae el calor y el blanco lo aleja.

 

Esta protección natural ha dado paso a muchas otras capas que vienen genéticamente de la torda y que se han puesto de moda: bayas, alvinas, alazanas, isabelas … Y sí, decimos bien, “se han puesto de moda” porque “para gustos, los colores” muchos aficionados a la equitación se sienten atraídos por unas capas más “exclusivas” o peculiares que van cambiando cada cierto tiempo según la demanda del mercado y que no siempre suele coincidir con la “calidad”.

 

Por supuesto, todo es lícito pero como firmes amantes del caballo español, desde aquí queremos lanzar dos homenajes. Uno humilde para esta peculiar capa histórica que nace de otro tono y que, poco a poco, va cambiando con el tiempo como si fuera cogiendo sabiduría con la vida como el buen vino. Y otro enorme a todos los esos aficionados que, con independencia de capas y estereotipos, buscan caballos y yeguas con carácter, lealtad y la nobleza.

 

Podríamos hablar largo y tendido también sobre estereotipos en relación al sexo del equino, pero eso ya es otra historia y otro post. Preferimos terminar con dos animales maravillosos, (hembra y macho por aquello del sexo…) nobles y leales, actualmente en venta y que son el mejor ejemplo de que sí, pese a las modas, nosotros amamos a los tordos. ¿Y vosotros?

 

LA VENTA ONLINE

 

Aunque es uno de los objetivos finales como ganaderos, y deberíamos estar acostumbrados, vender siempre supone dejar partir una parte de nosotros. La mayoría de nuestros caballos han nacido, criado y domado con nosotros. Por eso nos da una inmensa alegría recibir noticias de ellos y ver como hacen felices a sus nuevos dueños.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Euro & Françoise

 

Hoy queremos contaros un caso real. Françoise confió en nosotros y apostó por Euro.

Vio su foto por internet, se puso en contacto con nosotros y vino a visitarlo.

Finalmente decidió comprarlo y mandamos a Euro para Bélgica. Así es de sencillo, y así es como debe ser.

 

Pero aún con todos los avances de la era digital, la venta no siempre es fácil. Desgraciadamente se ha devaluado la consideración a los caballos, sobre todo al caballo español. En muchas ocasiones hay también algo de escepticismo y prevención por haber tenido malas experiencias con otros ganaderos. A todo ello le sumamos en muchas ocasiones una gran desconfianza si operamos desde diferentes países.

 

A fin de cuentas, en una venta siempre hablamos de lo mismo: confianza. Si estáis pensando en comprar un caballo o yegua, es muy importante confiar en la ganadería. Si tenéis la oportunidad, por supuesto, ir a verlo y montarlo; vuestras sensaciones y sentimientos con él son lo más importante. La era digital nos trae de la mano la posibilidad de dirigirnos al mundo entro, seamos cautos y precavidos, pero confiemos también en quién lo merece.

 

Françoise nos dice que Euro le llena de felicidad, y nosotros no podemos compartirla más con ella. Os dejamos algunas fotos que nos ha cedido de la compra, viaje y progreso de Euro, merci bcp! ;)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL LENGUAJE CORPORAL

¿Y si no hablamos el mismo idioma?

 

Si saber interpretar el lenguaje corporal es importante entre las personas, lo es mucho más en la relación con los animales. Los caballos se comunican con nosotros, pero ¿Los entendemos?

 

A decir verdad sí, aunque seguramente no todo lo que nos gustaría. Todos los aficionados tenemos una pequeña idea, por poca que sea la relación con el animal, de que ciertas señales y comportamientos nos revelan mucho sobre su estado de ánimo y necesidades. Las orejas, la boca, la mirada, la respiración, la amplitud de los ollares… son elementos muy a tener en cuenta y casi todo el mundo considera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero hay un elemento que suele pasar inadvertido para mucha gente y que nos gustaría resaltar, la cola. Quizás porque el jinete o amazona está de espaldas a ella o quizás porque el caballo español suele trabajar con ella pegada, lo cierto es que es la gran olvidada; y se debe tener muy en cuenta sobre todo en algunas razas donde destaca muchísimo

como en los caballos árabes.

 

Si el caballo la pega al cuerpo exageradamente nos indica miedo; si se siente nervioso o asustado la mueve con mucha rapidez. La mayoría de la gente no lo suele tener en cuenta y es quizás el primer síntoma de nerviosismo, frustración, tensión, estrés... y esto es muchas veces confundido y relacionarlo con los insectos.

Por ejemplo un caballo que se aprieta y confunde ayudas muverá la cola de forma muy rápida en señal de frustración o si ve una yegua u otro caballo la empinará indicando excitación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cola nos habla, y no sólo del carácter sino también del comportamiento y las necesidades que puede tener un caballo así que... ¡No la perdáis de vista!

 

EL DESTETE

 

Para que el proceso de apartar a los potros de sus madres sea lo menos traumático posible, es importante tener claras unas cuantas premisas.

 

Si estáis pensando en tener algún potro la primavera es el momento idóneo tanto para cubrir como para que den a luz las yeguas, puesto que su embarazo dura 11 meses semana arriba o abajo dependiendo de si es macho o hembra.

¿Por qué es esta la época perfecta? El calor afecta mucho más que el frio a los caballos y, por supuesto, a los potros; deben contar con un par de meses para ser capaces de defenderse tanto del calor como de los insectos del verano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Normalmente si se pretende tener varios potros, se suelen cubrir al tiempo las yeguas ya que así se pueden destetar juntos, de forma que el estrés es menor al separarlos de sus madres. Lo idóneo es que los potros estén juntos, de forma que el trauma sea menor. La edad recomendada para hacerlo es con 6 o 7 meses puesto que ya están habituados a comer y algunos de ellos son capaces de estar atados.

 

Es importante que ya se hayan habituado a ello, primero al comer al lado de su madre, si es que lo hacía atada, para luego atarlos al lado de ella a ratitos para que estén tranquilos. También es muy aconsejable que el proceso sea gradual, para que cuando les llege el momento de hacerlo solos no les resulte tan difícil y no tenga ninguna incidencia negativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si nace sólo un potro al tiempo, al separarlo de la madre estará acompañado por otras compañeras de cuadra con las que ya ha estado relacionado durante un periodo de por lo menos 2 años más. En esta etapa tan importante deben estar en un lugar en semi-libertad donde estén sueltos, puedan moverse y desarrollar sus músculos puesto que necesita mucha actividad y no empezar el proceso de doma hasta que alcancen la edad de 3 o 4 años.

 

 

HIERRO Y LEYENDA

 

El hierro no es más ni menos que el reflejo de los orígenes de un caballo. Nos desvela quién ha sido su criador, el ganadero y aunque tenga diferentes dueños, su origen siempre persiste. No debemos confundirlo con el microchip, que vendría a ser como una documentación, su DNI. Actualmente hay muchos medios informáticos pero no hace tanto esta función se remplazaba por un tatuaje en el interior del labio, sobre todo en caballos PRE para su identificación y evitar así robos.

 

El hierro podía falsificarse pero el tatuaje, o en este caso el microchip, no. De hecho, antaño falsificarlo era un acto vandálico muy penado por la ley, incluso con la pena de muerte. No debemos olvidar que los caballos eran un arma de guerra, algo así como el “tanque” de la época. Cualquier soldado que se preciase se cuidaría de la caballería que estaba compuesta, como no, por caballeros “personas que montaban a caballo” y que por lo tanto tenían cierto poder aunque, como ya sabéis, el significado de esta palabra a derivado bastante.

 

Pero… ¿Cómo se pone este hierro? Antiguamente se hacía a fuego, el método más rápido. Hoy en día puede hacerse también con nitrógeno que en vez de señalar por calor, (de fuera adentro) lo hace por frío (de dentro afuera).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Centrándonos en el significado del hierro, hemos de tener en cuenta que cada uno tiene su propia leyenda. El de la yeguada hace referencia al título nobiliario por excelencia relacionado con Villena, el Marquesado. Seguro que todos habéis oído hablar del Marqués de Villena alguna vez, sobre todo ahora con el auge de las series históricas como “Isabel” en la que vemos un Juan Pacheco interpretado magistralmente por Ginés García Millán, malo malísimo, pero que a todos nos cautivó.

 

En el caso de la yeguada, el logo hace referencia precisamente a esta dualidad histórica del marquesado: este se apoya en Villena, y Villena en el Marquesado. Por eso un lado de la M es más estrecho que el otro y pasa lo mismo con la V. Ostenta además una corona que le refiere su abolengo, inspirada a su vez en la del escudo de la ciudad. ¿Acertado verdad?